Seguinos en las redes:

20º
Lunes 30/11/2020
X
Policiales

27/12/2019

Muerte de Nisman: la Justicia no ordenará rehacer la pericia de Gendarmería

La Justicia no ordenará rehacer la pericia de la Gendarmería que determinó que el fiscal Alberto Nisman fue asesinado hace poco menos de cinco años y que esta semana fue cuestionada por la ministra de Seguridad, Sabrina Frederic.

La ministra Frederic puso en duda el informe pericial e indicó que el mismo debía realizarse nuevamente. ¿Esto es posible? Fuentes de la causa señalaron a Clarín que no es viable hacer una nueva pericia. “En primer lugar, la Gendarmería funciona como auxiliar de la Justicia, y en segundo término, hablamos de una pericia concluida, que llevó mucho tiempo y que tuvo confirmación de Cámara”, dijo una fuente judicial.

En este mismo sentido, en la Justicia remarcaron que si cumpliera lo que dijo, “Frederic incurriría en el incumplimiento de los deberes de funcionario público, porque lo que busca es una suerte de contraperitaje”.
El informe pericial contó con 24 peritos de parte, 4 de las querellas y la firma en disconformidad de Lagomarsino. Hacerlo tomó más de un año y medio “y los especialistas se reunían una vez a la semana para debatir sobre los puntos del informe”. “Nunca hubo un pedido de nulidad de la pericia”, sostuvo una alta fuente de la investigación.

Por otro lado, fuentes de la fiscalía que tiene delegada la causa indicaron a Clarín que “la ministra de Seguridad no es parte en el proceso penal”, por lo que “no se entiende de qué manera podria revisar una pericia”. “Sería una injerencia del poder ejecutivo en el judicial”, indicó ese funcionario.

Esa pericia fue dada por válida por la Cámara Federal porteña y ese tribunal confirmó lo resuelto por el juez Julián Ercolini, que sostuvo que Nisman “fue víctima de un homicidio”. Ercolini había desestimado la tesis sobre el suicidio del fiscal especial de la Causa AMIA y dijo que “es falso plantear que tenía temor de ir a exponer al Congreso”. Para la Justicia “no hay margen pata un nuevo peritaje” y según fuentes judiciales el planteo de la funcionaria “muestra un gran desconocimiento y raya la injerencia del Poder Ejecutivo sobre el accionar de la Justicia”.

De forma más categórica y al momento de analizar los motivos del asesinato, los camaristas en 2018 consignaron: “Nos encontramos frente a una investigación en la que se ha logrado acreditar prima facie que Alberto Nisman fue asesinado y que dicho suceso fue directa consecuencia de la denuncia que formulara el 14 de enero de 2015 como titular de la Unidad Fiscal de Investigación del atentado terrorista perpetrado contra la sede de la AMIA”, en relación a la denuncia por encubrimiento contra Cristina Kirchner y otros integrantes de su gabinete, como también dirigentes políticos.

La Cámara dio por avalado el informe de Gendarmería que concluyó que la muerte del ex fiscal de la UFI AMIA se trató de un asesinato “ocurrido en el interior del baño y en el que participaron dos victimarios”. “Uno de ellos manipuló el arma, mientras que el restante lo asistió y manipuló el cuerpo de la víctima”, dice el documento. Todo habría ocurrido a las 2.46 del domingo 18 de enero de 2015.

Para la Justicia no hay dudas de que el técnico informático Diego Lagomarsino fue parte del plan que se pergeñó para terminar con la vida de Nisman. En su extensa resolución, el juez repasó minuto a minuto cómo fue el movimiento en el departamento del ex fiscal el sábado 17 de enero, el último día en que se lo vio con vida. Quien más ingresos tuvo a su casa fue el técnico informático, y la última vez que fue al departamento en la torre Le Parc de Puerto Madero lo hizo con el arma Bersa con el que se le disparó al fiscal.

La pericia de la Gendarmería -realizada por peritos en criminalística, medicina legal, análisis químicos, balística y huellas y rastros- sostuvo que las manchas de sangre del cuerpo de Nisman demuestran que hubo terceras personas dentro del baño del departamento del ex fiscal de la AMIA donde fue encontrado sin vida.

El estudio explicó que, de acuerdo a la morfología de las manchas de sangre, Nisman había sido colocado por los asesinos en la posición rodilla a tierra de frente a la bañera y de costado al vanitory. El estudio hemático se realizó en un baño de dimensiones exactas que la Gendarmería construyó en el edificio Centinela.

Sin embargo, los peritos de Lagomarsino señalaron que Nisman se encontraba de pie y de frente al vanitory cuando el 18 de enero del 2015 lo mató el disparo de una pistola Bersa de 22 mm. que le prestó el técnico informático y asesor suyo en la UFI-AMIA.

Fuente:Diario Panorama