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Actualidad

25/11/2020

El Mundial de México 86, la joya del palmarés de Maradona

No está el palmarés de Diego Armando Maradona a la altura de lo que realmente fue como futbolista, como referente en lo que no fuera extradeportivo y como ídolo de masas. Al menos, ‘El Pelusa’ sí cuenta con el título con el que cualquier jugador sueña: un Mundial, al que pudo sumar alguno más. Fue México 86 el pico más alto que alcanzó, sin desmerecer tampoco lo que logró con un Nápoles no destinado de inicio a pasarle la mano por la cara a los grandes de Italia, pero acabó haciéndolo gracias a la inspiración y el liderazgo del argentino.

En México, Argentina se proclamó campeona del mundo por segunda vez en su historia (la primera fue en 1978) de manera brillantísima, imponiéndose en la final a Alemania por 3-2 y dejando otro encuentro para el recuerdo eterno, el de cuartos de final ante Inglaterra. Maradona marcó dos goles inolvidables en dicho partido: el primero, conseguido con la famosa ‘mano de Dios’, como él mismo bautizó al ayudarse con picardía de la extremidad sin que el árbitro pudiera apreciarlo. Y el segundo fue escogido como mejor gol de la historia del fútbol después de que Diego se recorriera medio campo regateando a todos sus rivales, portero incluido, para lograr un golazo bellísimo.

No fue el de México el único Mundial que pudo llevarse al bolsillo. En Italia 90 Argentina fue subcampeona tras caer por 1-0 ante Alemania, con tanto de Andreas Brehme de penati. Los otros dos mundiales que jugó fueron un fracaso. En España 82 fue expulsado ante Brasil por una fea patada a Batista, siendo Italia la clasificada para semifinales en el grupo que las tres selecciones formaban. En Estados Unidos 94 dio positivo por cinco sustancias estimulantes y sancionado. Otro de sus logros con la albiceleste fue ganar el Mundial Sub 20 de Japón en 1979, el que fue mejor jugador. Como seleccionador tampoco tuvo un papel brillante en el Mundial 2010 de Sudáfrica. Argentina cayó ante Alemania en cuartos de final.

A nivel de clubs, y al margen de sus primeros pasos en Argentina (fue cinco veces máximo goleador del campeonato), sólo triunfó en el Nápoles, donde ganó dos ‘scudettos’ (los primeros de la historia del club (86-87 y 88-89), una Copa de Italia (86-87), una Supercopa de Italia (90) y una Copa de la UEFA (88-89). Fue un paso sonado el que tuvo por la ciudad del sur de Italia, donde nunca ha dejado de ser un ídolo.

También había sido sonada su llegada anterior al FC Barcelona procedente de Boca Juniors. Pero la fatalidad persiguió al ‘Pelusa’. Una hepatitis su primera temporada y una grave lesión la segunda impidieron que se viera la mejor versión del argentino. Aun así, dejó pinceladas de su calidad. Conquistó la Copa del Rey de 1983 ante el Real Madrid en el estadio de La Romareda (2-1) con el famoso vuelo de Marcos Alonso y marcó un tanto de bandera en el Santiago Bernabéu en el otro título que ganó, la desaparecida Copa de la Liga. Por lo demás, la trifulca en la final copera de 1984 que el Barça perdió ante el Athletic Club (1-0) en el Santiago Bernabéu es otra de las imágenes que dejó.

Ni como jugador ni como entrenador consiguió que sus vitrinas estuvieran repletas, pero eso no esconde que Diego Armando Maradona ha sido una de los futbolistas más vistosos, elegantes, inteligentes, carismáticos, singulares y decisivos de la historia del fútbol.

Fuente: Mundo Deportivo