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Sociedad

03/05/2021

Presbiacusia, la pérdida auditiva que afecta la calidad de vida de los adultos mayores

Un 42% de los afectados tiene más de 60 años. Una especialista explica la importancia del audífono.

En el último informe publicado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), uno de los aspectos que se resaltaron fue la alta prevalencia de la pérdida auditiva relacionada con la edad. Se advirtió que 1 de cada 10 personas sufrirá este problema discapacitante para el 2025. 

En tanto, la pérdida auditiva relacionada con la edad (ARHL) -también conocida como presbiacusia- podría aumentar con los cambios demográficos dado que la expectativa de vida se prolonga año a año. Las estimaciones actuales sugieren que más del 42% de las personas con cualquier grado de pérdida auditiva tiene más de 60 años.

La licenciada en Fonoaudiología, Alicia Fernandez Zubizarreta (M.N. 7.885), le dijo a Con Bienestar: “Cada día, se ven más adultos mayores que, estando en buenas condiciones de salud, se resisten al uso de audífono. Eso es lo que tenemos que evitar. Para eso, es muy importante medir la audición para conocer el grado de pérdida auditiva y la dificultad social que implica según la edad, ocupación, etcétera. Con eso, se define la amplificación requerida para compensar cada frecuencia o tono”. 

Según la especialista, los audífonos cuentan con circuitos de amplificación de 15/16 bandas frecuenciales o canales independientes que permiten copiar la amplificación necesaria frecuencia por frecuencia y de esta forma personalizar la adaptación a la pérdida auditiva individual.

Al respecto, señaló: “Es necesario tomar pruebas de molestia e incomodidad frente a estímulos más fuertes que el umbral tonal anterior, para conocer hasta cuánto amplificar cada tono sin producir disconfort en ningún ambiente sonoro. Para ello, los audífonos cuentan hoy con sistemas de compresión del sonido máximo en cada uno de los 15 canales antes mencionados, o sea, se amplifica el sonido suave y medio y se recorta o no se amplifica el fuerte en forma automática y personalizada, en cada frecuencia. Finalmente, es necesario estudiar la discriminación de la palabra desde el umbral hasta la molestia, lo que permite conocer y poder informarle al paciente el límite de comprensión de mensaje oral que va a lograr”. 

La experta, que además es directora técnica de la empresa Widex, dijo: “No será siempre 100%, pero si la diferencia entre comprender sin y con audífono es válida desde el punto de vista audiológico, el equipamiento está logrado, aunque acá juega un rol preponderante aclarar las expectativas del paciente y la incidencia de factores neurales y centrales. Es super importante la honestidad en informar al paciente y su entorno lo esperado, lo logrado y lo no alcanzable con ningún equipamiento”

Para Zubizarreta, un audífono moderno y tecnológico “debe tener conectividad inalámbrica múltiple”, es decir, micrófono y control remoto para cambio de volumen o programas de audibilidad desde el control en el mismo audífono, control del ruido del viento, programas de música Zen y/o ruidos de la naturaleza, “para paliar la percepción de zumbidos en los oídos”, entre otras cosas. 

En esa línea, concluyó: “La responsabilidad del audífono es hacer llegar al oído del usuario un sonido limpio, claro y personalizado. Animamos a todos los que dudan de tener o no una pérdida auditiva a que consulten, prueben y sientan la diferencia entre oír a aislarse, porque se cansa de prestar atención, de mirar a uno y otro y, lo que es peor, aburrir al grupo preguntando: `¿Qué?, ¿Qué dijo?´. Es por eso que todos los adultos deben mantener una muy buena salud auditiva que no los lleve a un aislamiento, insolación social y depresión”.


Fuente: TN