Crece la cifra de víctimas por ahogamiento en balnearios y ríos

Para la Secretaría de Gestión de Riesgo de Córdoba “es un número promedio, lo que suele pasar” e insisten en la importancia de la prevención. En el verano pasado hubo nueve víctimas fatales por la misma causa.
domingo 31 de diciembre de 2023

Una foto de Lorenzo Pereyra se comparte entre amigos y familiares. Se trata del nene de 2 años que perdió la vida en las últimas horas tras caer en una pileta de lona en una casa del barrio La Banda, de la ciudad de Cruz del Eje. “Fuerza angelito, QEPD”, se replica en cada uno de los mensajes de sus seres queridos en una nueva tragedia que pone en alerta a las autoridades a horas del año nuevo.

Desde mediados de noviembre, cuando la temperatura comenzó a aumentar y con ella el uso de piletas, ya hubo 14 personas que fallecieron por ahogamiento en diferentes localidades de la provincia. Como el año pasado, la mayoría son turistas que presentan el siguiente perfil: los niños y adolescentes suelen ahogarse en piletas mientras que adultos fallecen en ríos, ya sea por sumersión o por golpes con alguna piedra.

En este recuento preliminar, las víctimas adultas fueron nueve, mientras que los menores, cinco. El Valle de Traslasierra fue la región que tuvo más hechos trágicos.

Sólo en el Valle de Traslasierra hubo ocho muertos por ahogamiento en menos de dos meses.

Lorenzo, la última víctima

El 28 de diciembre, Lorenzo cayó al agua en circunstancias que se investigan y fue trasladado al hospital Aurelio Crespo. Por su gravedad, lo derivaron al hospital Privado de la Capital, donde falleció. E

ste sábado también se confirmó la muerte de Abigail Aybar, después de cinco días internada en gravísimo estado en el hospital Pasteur, de Villa María. La nena de 13 años se había desvanecido en una pileta de Hernando el 25 de diciembre. Según declaró su padre a radio Integración, la niña se había tirado varias veces de un tobogán hasta que en un momento se habría sentido mal, de acuerdo con lo manifestado por sus amigas.

Si sólo ponemos el foco en diciembre, ya hubo seis muertos por ahogamiento en ríos o lagos. La Secretaría de Riesgo consideró que el número no implica un récord, pero que sí es necesario ajustar las tareas de prevención. “Cuando un turista visita por primera vez Córdoba, tiene que tener en cuenta el lugar donde va a meterse, la superficie no es pareja y pueden existir pozos”, indicó el vocero Roberto Schreiner.

Y agregó: “Lo importante es bajar el riesgo, nosotros no estamos permanentemente donde están los turistas, pero ya una muerte nos preocupa”. Las muertes relevadas por las autoridades no ocurrieron en situaciones de crecida o tormenta, en las que sí existe un protocolo aceitado para evitar que las personas accedan a los espejos de agua.

En Mina Clavero se produjeron en las últimas horas dos nuevas muertes por ahogamiento. En el balneario natural Nido del Águila, un turista de 35 años, oriundo de Avellaneda, provincia de Buenos Aires, perdió la vida el sábado. El hombre fue a dar una vuelta al río y, al no regresar, su mujer dio aviso a las autoridades. Tras revisar la zona, los bomberos lo encontraron en el fondo del río, a seis metros de profundidad, y extrajeron su cuerpo ya sin vida.

El día anterior, un turista de 34 años, oriundo de Zárate (Buenos Aires), estaba junto con su familia y se ahogó intentando rescatar una ojota que había caído al agua en el balneario Los Elefantes. El 25 de diciembre, una embarcación divisó un cuerpo flotando sobre uno de las márgenes del dique Los Molinos. Un joven de 28 años, que sería oriundo de barrio Villa El Libertador, habría ido a pescar y cayó al lago.

Sus familiares lo buscaban desde hacía dos días. Otro joven también perdió la vida cuando se le dio vuelta el kayak y se ahogó en el lago San Roque. El hecho ocurrió el 21 de diciembre a la altura del monumento Brigadier Juan Bautista Bustos, en la zona de Costa Azul. El vecino de Villa Carlos Paz estaba junto con su familia cuando la canoa se dio vuelta y quedó atrapado en ella. Intentaron reanimarlo durante 20 minutos, pero falleció.

El 17 de diciembre el agua se cobró dos nuevas víctimas, esa vez fue en Nono, departamento de San Alberto. Los hermanos Ramón y Silvio Wagner, de 26 y de 19 años, respectivamente, oriundos de Bovril (Entre Ríos), fallecieron en el balneario Posta del Remanso por causas que se investigan.

También en una colonia de vacaciones, ocurrió otra muerte por ahogamiento en los últimos días. El 13 de diciembre falleció un nene de 7 años en Las Higueras, al sur provincial, cuando se bañaba en el predio de la cooperativa. Recibió maniobras de primeros auxilios, luego fue trasladado al dispensario local y a las pocas horas derivado al Hospital San Antonio de Padua, de Río Cuarto, donde se constató su muerte.

El trabajo del Duar en el rescate de un pescador en el lago San Roque.

Semanas trágicas

En noviembre también hubo más muertes. El 25, un bañista de 43 años perdió la vida en Boca del Río, jurisdicción de Las Tapias. El hombre había ingresado al espejo de agua pero no pudo salir por sus propios medios, por lo que fue rescatado por transeúntes en el lugar, en estado de inconciencia y sin signos vitales.

Una ambulancia lo trasladó al hospital de Villa Dolores, donde minutos más tarde confirmaron su deceso. El 15 de noviembre falleció una persona en un río en Mina Clavero. La víctima, un turista de 25 años, oriundo de la ciudad de Buenos Aires, quedó sumergido en las aguas del balneario La Toma tras arrojarse al río para auxiliar a su pareja, que se había resbalado y caído al agua de manera accidental.

El día anterior, la tragedia enlutó a Yacanto cuando dos niñas de 1 y de 4 años murieron en una pileta de un complejo de cabañas. Según los datos preliminares de la investigación en curso, estaban jugando en el patio de su residencia junto con sus padres cuando accidentalmente se desviaron a la propiedad adyacente y se presume que cayeron a la piscina.

Finalmente, el 11 de noviembre, un nene de 2 años murió ahogado en el río Suquía, en la localidad de Saldán. El niño fue hallado inconsciente en el cauce del río luego que sus padres advirtieron que no estaba en el patio de la vivienda. El niño fue trasladado “sin signos vitales” hasta el hospital Enfermera Blanca Verón, de Saldán, donde médicos le practicaron tareas de reanimación y luego constataron su deceso por ahogamiento.

En menores de 5 años, los ahogamientos son la segunda causa externa de muerte infantil, según las estadísticas vitales del Ministerio de Salud de la Nación. Integran esta categoría todos los decesos que se producen por motivos externos, que no tienen que ver con patologías. /La Voz

Temas de esta nota