Cómo cuidar a los perros y gatos del golpe de calor

Las altas temperaturas que sufre la mayor parte del país pone en riesgo, al igual que ocurre con los humanos, a los animales de compañía. Qué tener en cuenta
domingo 04 de febrero de 2024
Hay varios síntomas que indican si una mascota sufre por el calor extremo
Hay varios síntomas que indican si una mascota sufre por el calor extremo

El norte de la Argentina atraviesa una intensa ola de calor hace algunos días. Con temperaturas mínimas y máximas muy elevadas por varias jornadas consecutivas, el país será la región más cálida de todo el continente americano durante los próximos días.

Y al igual que los seres humanos están expuestos a sufrir descompensaciones producto de un golpe de calor, los animales de compañía también se ven afectados por las elevadas marcas térmicas, que pueden traer consecuencias en su salud y comportamiento.

Los médicos veterinarios Hernán veteri(MP 7431) y Sebastián Robledo (MP 656), vicepresidente de la Federación Veterinaria Argentina, detallaron algunas recomendaciones para prevenir que un perro o un gato sufra por las temperaturas extremas y las medidas que se deben tomar si un animal doméstico sufre un golpe de calor.

Cómo proteger a los perros y gatos de la ola de calor

Es crucial tomar medidas preventivas para evitar que los perros o los gatos sufran un golpe de calor. En ese sentido, Sebastián Robledo recomendó que se les facilite un lugar fresco y sombreado. “Es muy importante recalcar que no hay que dejarlos atados en el calor, ni mucho menos dejarlos sin agua ni sin sombra en un patio, sino que tienen que tener resguardo y evitar las zonas de calor. Este es uno de los principales motivos que vemos en las clínicas en los casos de golpes de calor”, puntualizó.

También es necesario asegurarse que estén bien hidratados. “Los dueños deben cambiarles el agua todo el tiempo y, en el caso de los perros, tienen que empaparlos con una manguera”, sugirió Hernán Rubio. En ese mismo sentido, Robledo recomendó mojar la cabeza de las mascotas para ayudarlos a bajar su temperatura corporal.

Por otro lado, Rubio señaló que hay que tener un mayor cuidado con los caninos, puesto que ellos pueden estar más expuestos a las temperaturas extremas. “En el caso de sacar a pasear a los perros, tienen que salir en horarios de baja temperatura, o sea bien temprano a la mañana o tarde a la noche. Tampoco deben ir por el pavimento cuando hay mucha temperatura porque sus patas son como nuestros pies si saliéramos a caminar descalzos. Si van a estar en la playa, que no caminen por la arena seca, ya que se pueden quemar”, especificó. Además, es pertinente reducir la cantidad de tiempo en que salen a caminar. “Como el perro jadea para el intercambio de temperatura, a veces no llegan a jadear lo suficiente y les puede subir la temperatura corporal”, explicó.

Asimismo, Robledo expresó que hay algunas mascotas que requieren cuidados especiales frente a las altas temperaturas: “Hay que tener mucho cuidado con ciertas razas que son más propensas a los golpes de calor, como las braquiocefálicas que son animales que tiene la cabeza corta”. Algunos ejemplos son el bulldog francés o inglés, el pequinés y el boston terrier, entre otros.

En tanto, los gatos requieren menos cuidados. “Ellos habitualmente están dentro de las casas. Por supuesto, no hay que dejarlos en lugares que haga mucho calor. Con un ventilador y que estén bajo techo es suficiente”, puntualizó Rubio.

¿Qué hacer si la mascota sufre un golpe de calor?

Si se advierte que una mascota tiene un golpe de calor, es de crucial actuar con rapidez, puesto que pueden sufrir consecuencias graves. “Es un episodio potencialmente mortal si no se lo atiende a tiempo y si no se acude a un veterinario porque ponen en serios riesgos la vida del animal”, aseveró Sebastián Robledo.

Ante la sospecha de una situación como esta, Rubio recomendó lo siguiente: “Lo que se puede hacer mientras se busca al veterinario es mojarlos con agua ni muy fría ni muy caliente. No hay que taparlos con toallas o mojarlos con agua helada ni con hielos ―que es una práctica muy común―, salvo que lo indique el veterinario al contactarse con él. Se debe sacar a la mascota del lugar de calor y se le puede ir dando agua de a poco cuando el animal no está inconsciente para estabilizar la hidratación hasta llegar a la atención veterinaria”.

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