A menos de tres meses de asumir Javier Milei, la CGT amenaza con otra huelga general

La Fraternidad paraliza hoy el servicio de trenes mientras que en los próximos días, si las autoridades nacionales no llegan a un acuerdo con los gremios, habrá paro en los hospitales y en las escuelas
miércoles 21 de febrero de 2024
El presidente Javier Milei
El presidente Javier Milei

A poco más de tres meses de haber asumido, el Gobierno de Javier Milei enfrentará a lo largo de los próximos días una serie de paros por parte de los principales sectores y que afectarán a todo el país, mientras los referentes de la CGT continúan amenazando con una nueva huelga general.

Pablo Moyano, cotitular de la CGT y secretario adjunto de Camioneros, advirtió que la CGT va camino a la construcción de un “gran paro nacional” contra el gobierno. El sindicalista aseguró que este es el camino natural donde confluirán todos los reclamos de cada uno de los gremios.

La última vez que la CGT convocó a un paro general fue el 24 de enero pasado y marcó un récord en la historia del país, ya que fue la protesta más rápida de este estilo que se hizo contra un Presidente (tan solo habían pasado 45 días desde la asunción de Milei).

En aquella oportunidad, la medida tuvo poco acatamiento, aunque la manifestación se hizo sentir en la calle, con la marcha que los gremios realizaron ese mismo día al Congreso, aunque cumpliendo con el protocolo anti-piquetes.

“El paro tuvo un acatamiento de 40 mil personas, que fue lo que vimos en la calle. Para nosotros transcurrió tal como lo habíamos previsto. Un día prácticamente normal, la movilización duró aproximadamente tres horas, el transporte funcionó con normalidad hasta las 19 horas, y la vida de los locales comerciales ha sido prácticamente normal”, expresó el vocero presidencial, Manuel Adorni, al día siguiente.

Una de las primeras medidas más recientes tuvo lugar hoy, con un paro total del servicio de trenes, tanto de pasajeros como de cargas, por una medida de fuerza de La Fraternidad por 24 horas. El gremio reclama un aumento salarial de “entre el 52 y el 55 por ciento”.

“Ratificamos nuestras medidas, tras una reunión en la que no recibimos ofertas, ni fueron recibidos nuestros reclamos. No reclamamos ningún aumento salarial, solo una recomposición de lo que pedimos por el aumento inflacionario, se trata de una actualización”, remarcó Maturano.

Además, a menos que las autoridades nacionales logren llegar a un acuerdo con los respectivos sindicatos, que por el momento se muestran inflexibles en sus posturas, en los próximos días habrá un cese de actividades en los hospitales y en las escuelas.

El jueves, en tanto, quienes estarán de paro serán los empleados agrupados en la Federación de Asociaciones Trabajadores de la Sanidad Argentina (FATSA), que conduce Héctor Daer, uno de los secretarios generales de la CGT y un dirigente muy crítico del Gobierno.

“Frente a la intransigencia de las Cámaras empresariales, el Consejo Directivo de Sanidad en su conjunto resuelve: Paro Nacional de 24 horas a partir del jueves 22/02. Llevaremos adelante todas las acciones gremiales necesarias para la recomposición salarial de nuestros compañeros″, escribió el referente gremial en su cuenta de X.

De esta manera, se verá perjudicada la atención en clínicas, sanatorios y hospitales privados, así como en laboratorios y geriátricos de todo el país, por lo solamente se garantizará el funcionamiento en las guardias.

“Lo del Consejo del Salario (Mínimo, Vital y Móvil), de hacer una parodia, de no dejar que podamos discutir con los empresarios, y la connivencia, por supuesto, de los sectores de la UIA y de CAME que estuvieron en la comisión de no hacer ninguna propuesta, y de plantear que les desfinancia a las empresas si suben un salario de 156 mil pesos actual, más el ajuste que está dado sobre los jubilados, sobre los salarios, va a generar las condiciones de una acción sindical, no tengan dudas”, advirtió el propio Daer.

Por su parte, los cuatro gremios docentes nacionales de la CGT (UDA, CEA, AMET y SADOP) anunciaron un paro para el lunes 26 de febrero, cuando deberían empezar las clases en varias jurisdicciones del país, a menos de que las autoridades nacionales convoquen a la reunión para discutir un nuevo piso mínimo para el salario docente.

De hecho, los paros sectoriales no son una cuestión aislada, sino que son una parte de una estrategia general de desgaste, que incluye también gestiones ante la política para lograr que en el Congreso se rechace el DNU que Milei firmó para desregular la economía.

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