Tras la quita del Potenciar Trabajo, las organizaciones sociales salen perdiendo en Tucumán

El Gobierno decidió eliminar el programa. También afectarán a municipios y comunas tucumanas que administran más de 23.000 planes
jueves 29 de febrero de 2024
El Gobierno decidió eliminar el Potenciar Trabajo
El Gobierno decidió eliminar el Potenciar Trabajo

El Gobierno decidió eliminar el programa Potenciar Trabajo y crear otros dos nuevos planes para continuar con la asistencia que se brinda, pero quitar del proceso a los intermediarios, como los movimientos sociales y municipios, que actualmente  administraban casi 48.000 planes en Tucumán.

La medida se confirmó a través de un decreto publicado en el Boletín Oficial y que lleva las firmas del presidente, Javier Milei, y de la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, aunque los detalles se conocerán en una Resolución que estará en los siguientes días.

La provincia es el tercer distrito en número de receptores en el país, por detrás de Buenos Aires y de la Ciudad de Buenos Aires. Sucede que el Gobierno provincial, a su vez, cuenta con 23.700 cupos en municipios y comunas que son centralizados por la Dirección de Unidad de Gestión de Proyectos Sociales del Ministerio de Desarrollo Social.

De acuerdo con las previsiones de la Provincia y de las propias organizaciones, serían alrededor de 30 los grupos responsables en el manejo del programa.

El Gobierno decidió eliminar el Potenciar Trabajo y les quitará a los movimientos sociales el control de los planes

Los que más vecinos contendrían, con una mensualidad de $78.000, serían los movimientos de mayor magnitud como la Corriente Clasista y Combativa (CCC), el Movimiento Evita o Barrios de Pie-Libres del Sur, Martín Fierro y el Movimiento de Unidad Popular (MUP). En otra escala, estarían algunos como Somos Barrios de Pie, el Polo Obrero, el Frente Popular Darío Santillán, el Frente Barrial 19 de diciembre y el Movimiento de Trabajadores Excluidos, entre otros.

La pobreza apura

Los distintos sectores dedicados al trabajo social veían venir una definición de esta naturaleza, porque han sido blanco de críticas por parte del nuevo Gobierno desde sus inicios.

“Aunque aún no hay una normativa clara al respecto, estamos preparados para lo peor”, consignó Gustavo Herrera, referente del Movimiento Evita. “Este Gobierno no plantea el diálogo con ningún sector, es todo confrontación. Muchas veces se hacen cosas para provocar y generar tensiones. Estamos atentos a eso, los movimientos tratamos de no movilizar individualmente, sino en conjunto. No esperamos nada bueno”, lamentó. Precisó que administran alrededor de 8.000 beneficios y que las contraprestaciones se materializan en huertas, merenderos y panaderías, entre otras actividades en zonas rurales y en la Capital.

Caracterizó al ministerio de Petovello como de “Capital Inhumano”. “No entregan mercadería ni asisten a quienes necesitan, a quienes no pueden comprar comida. No está llegando nada para los comedores. En la época de Fernández tampoco recibíamos, ahora se agravó”, añadió.

Herrera cuestionó a quienes los llaman “planeros” y afirmó que su organización no toca un centavo de los beneficiarios. “No vivimos de la pobreza, vivimos para combatirla”, cerró.

Hugo Heredia, del Frente Darío Santillán, dijo que cuentan con entre 4.000 y 5.000 beneficiarios. Describió que las personas que lo cobran cumplen funciones en merenderos, cocinas solidarias, huertas comunes, bloqueras, herrerías y en cuadrillas de limpieza y albañilería.

Aseguró que el impacto será generalizado en Tucumán y advirtió una maniobra del mileísmo para estancar los ingresos. “Por ley, el Potenciar iba atado al Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVM). Se cobra el 50% de esa suma. Cada discusión y actualización del Salario impactaba en el plan. Como ahora no habrá Potenciar, esta resolución viene a destruir las bases que hacían que el programa se sostuviera pese a la inflación. La Argentina, en vez de producir trabajo, precariza el trabajo”, sentenció. Aclaró que los montos de por sí ya son magros en relación a la canasta alimentaria y la línea de pobreza.

Añadió que el 90% de quienes lo perciben son mujeres y consideró que es un signo más que palpable de la feminización de la pobreza.