Una tradición norteña afectada por la economía

Las ventas de hojas de coca cayeron hasta en un 50%. Los clientes compran con menos frecuencia, menor cantidad y muchos empezaron a consumir la común.
domingo 24 de marzo de 2024

La inflación impactó aún más fuerte en aquellos productos que no son parte de la canasta básica alimentaria, porque al no ser de primera necesidad las personas recortan sus gastos por ese lado. Tal es el caso de las hojas de coca, que, pese a que su consumo es tradición en nuestra provincia, registró una fuerte baja en sus ventas.

En una publicación de El Tribuno de Jujuy, vendedores señalaron que registran caídas que van del 30% hasta el 50% en sus ventas. “La estamos pasando muy mal, hay poca venta. Ahora en marzo, con el comienzo de las clases, las ventas bajaron hasta un 50%”, comentó con preocupación una de las vendedoras consultadas que se dedica a este rubro hace casi 30 años.

Explicó que son dos las situaciones que se están dando en torno a la baja del consumo. “La mayoría de los clientes que antes venían a comprar dos veces por semana ahora vienen solo una y se quejan del precio. Y lo otro, es que muchos directamente ya dejaron de comprar. Se acercan, preguntan los precios y muchos nos dicen que van a dejar de coquear porque ya no les alcanza”, compartió. En otro puesto, comentaron que también son muchos los clientes que bajaron la calidad de la coca que consumían: “Antes se compraban elegida y ahora la gente busca, pregunta y compra lo más barato”.

Es que el cuarto kilo de coca común se consigue entre $3.500 y $4.000 y también hasta $5.000 la de mejor calidad. La hojeada está entre $7.000 y $8.000, la de mejor calidad a $8.500 y la elegida o selección se vende a $9.500 y $10.000. Por su parte, la machucada que viene de distintos sabores está entre $9.000 y $10.000. Claro que los precios pueden variar dependiendo el lugar donde se compre, ya sea en almacenes de barrio, drugstores, ferias y demás espacios de venta.

Parte de las estrategias para mantener a sus clientes, comentaron que muchos de ellos ya atienden horario corrido, aunque por las mañanas no haya mucho movimiento, y que buscan bajar, aunque sea un poco el precio de algunos otros productos, para asegurar algunas ventas. Por ejemplo, en un puesto informaron que desde carnaval vienen manteniendo los precios para que sus clientes no se vayan, mientras que en otro la última suba la aplicó hace dos semanas y fue de $500 por cada cuarto kilo. Otra vendedora del mismo predio comentó que “desde que empezó el año bajó mucho la venta, capaz un 30% y si no, es más, y cada vez se pone peor”.

En su caso dijo que por los altos costos decidió no vender más los cigarrillos nacionales y ahora solo comercializa los importados más económicos que todavía ella mantiene a $700 y $800 el paquete de 20 unidades, según la marca. Explicó que por lo general el precio de la coca aumenta de la mano de la suba del dólar, pero cuando baja no baja el precio de la coca porque en Bolivia -que es de donde traen el producto- lo mantienen igual. “Por eso nosotros también mantuvimos el precio, porque si bajábamos ya no nos iba a alcanzar para volver a comprar más”.

Los que todavía pueden mantener este gusto hacen el esfuerzo de comprar la coca paceña por tener mayor resistencia, ya que puede permanecer verde entre uno y dos meses y la hoja viene más limpia. Hoy, la más barata y una de las más consumidas, según los vendedores, es la “cochala”, que tiene una duración de solo una semana, no tiene tanto sabor y con el paso de los días se hace marrón.