Recordando al rey del cuarteto: hoy cumpliría años "El Potro" Rodrigo Bueno

Un recorrido por su carrera, su fanatismo por Belgrano y los detalles de su última noche, horas antes del accidente fatal. Al momento de su muerte, el músico tenía apenas 27 años y se encontraba en pleno éxito
viernes 24 de mayo de 2024
Convertido en ícono de la música, este 24 de mayo de 2024 Rodrigo Bueno cumpliría 51 años
Convertido en ícono de la música, este 24 de mayo de 2024 Rodrigo Bueno cumpliría 51 años

El nombre de Rodrigo Bueno continúa en el recuerdo de la gente. Desde su infancia hasta su época de gloria, el joven de pelo azul, brillante sonrisa y dueño de una personalidad única y atrapante supo abrirse camino en la industria hasta lo más alto.

Nacido en Córdoba el 24 de mayo de 1973, nunca dejó atrás sus creencias, su pasión por Belgrano y sus raíces. Para 1999, Rodrigo vivía su momento de mayor éxito. En aquel entonces, el cordobés daba entre 25 y 30 conciertos semanales, incluyendo discotecas, televisión y eventos. Con un paso arrollador, El Potro no paraba nunca y vivía sus días intensamente. 

Hoy el Potro, intérprete de temas melódicos como “De enero a enero”, homenajes como “La mano de Dios” o “Un largo camino al cielo”, y de ya clásicos de todas las fiestas como “Yerba mala”, “Lo mejor del amor” o “Soy Cordobés” hubiera cumplido 51.  Aunque no está físicamente, su recuerdo prevalece.

Con apenas dos años de edad, Rodrigo hizo su primera aparición en público en el programa "Fiesta de cuarteto", junto con el amigo de la familia, un tal Juan Carlos "La Mona" Jiménez. A los 5, grabó un disco de canciones infantiles, titulado "Disco Baby". Después comenzó a colaborar con la banda Chébere. Ya a los 12 había dejado el colegio para probarse en la banda Manto Negro. Todo a mucha velocidad.

La pisada definitiva en el cuarteto

Rodrigo decidió quedarse exclusivamente en el cuarteto, el género cordobés por excelencia, y firmó un controvertido contrato con Magenta Discos, la compañía con la que trabajó hasta el día de su muerte, publicando la mayoría de sus álbumes bajo dicho sello. La empresa le concedía apenas el uno por ciento por la venta de sus discos.

Fuera de esta suerte de "explotación" comercial, la carrera del cordobés se disparó. Su primer lanzamiento, "Lo mejor del amor", se convirtió instantáneamente en un éxito en las radios de todo el país, especialmente en la Provincia y en la Ciudad de Buenos Aires.

A partir de allí, alcanzó la fama nacional y se ubicó en las pantallas de TV al mismo nivel que otros artistas de culto que se pasearon por el living de Susana Giménez o la mesa de Mirtha Legrand. Debido a su éxito y popularidad, ganó su primer premio, el premio ACE al Mejor Artista Musical. El siguiente fue "La leyenda continúa", que llegó a ser disco de oro certificado por CAPIF, y continuó con "Cuarteteando".

Rodrigo Bueno: éxito, conciertos y records

En 1999, Rodrigo lanzó "A 2000", un disco que fue certificado como cuádruple disco de platino y se convirtió en tema de una gira que comenzó en el Teatro Astral y que finalizó al año siguiente en el Luna Park, estadio donde ofreció trece (13) conciertos consecutivos con las entradas agotadas. Impresionante.

En la temporada veraniega del 2000, Rodrigo realizó una gira de 49 conciertos con la que visitó gran parte de la costa argentina. En Mar del Plata llegó a tocar para casi 100 mil personas frente al paseo turístico de la ciudad. En abril de ese año también llenó en trece ocasiones el estadio cubierto Luna Park, lo que se convirtió en un récord para el recinto. A comienzos de junio viajó a Cuba, donde se encontró con Diego Maradona, a quien le dedicó el tema "La mano de Dios".

El estrés que desembocó en adicciones

Con un calendario que incluía en ese momento, la friolera de 25 a 30 shows por semana, el cantante comenzó a trabajar en exceso. Sus giras se volvieron demasiado exigentes, lo que comenzó a perjudicar su desempeño en vivo.

El estrés que le ocasionaba su apretada agenda tuvo como consecuencia que Rodrigo empezara a beber cerveza en exceso. Además, comenzó a tener disputas con Magenta Records. El 10 de abril del 2000 anunció su retiro como una forma de protestar por el contrato leonino. Aunque sin defraudar a sus fanáticos en todo el continente, anunció que terminaría sus conciertos programados, incluyendo una gira de conciertos en Uruguay, Venezuela, Perú, Brasil, Chile, Puerto Rico y la ciudad de Miami en los Estados Unidos.

Su última actuación en directo estaba fijada para 25 de diciembre de 2000 e iba a llevarse a cabo nada más y nada menos que en el estadio de River. Tal era su poder de convocatoria que se esperaba que el Monumental se encuentre colmado para la ultima navidad del milenio.

La muerte de Rodrigo, un antes y un después en la historia de la música

El 23 de junio de 2000, fue a la grabación del programa de televisión La Biblia y el Calefón presentado por Jorge Ginzburg, en Canal 13. Cuando terminó el espectáculo, a las 22:30, el cantante se fue a cenar junto a su representante, sus músicos, su pequeño hijo Ramiro y la madre de este en El Corralón. En el local se encontró con Fernando Olmedo, hijo del fallecido comediante Alberto Olmedo, al cual invitó a su recital en la discoteca Escándalo en La Plata.

El recital en Escándalo fue grabado por el programa de televisión El Rayo, presentado por Nacho Goano, quien había participado también en la grabación del programa La Biblia y el calefón.

Rodrigo ofreció una actuación de dos horas y media ante dos mil personas. Cuando terminó el concierto, Olmedo le pidió que se quedara en el club para descansar, pero Rodrigo se negó y decidió conducir.

Emprendieron viaje entonces en la madrugada del 24 de junio de 2000, viajaban con el su ex esposa Patricia Pacheco, su hijo Ramiro, Fernando Olmedo, el músico Jorge Moreno y el locutor de radio Alberto Pereyra.

Durante el trayecto, su camino fue bloqueado por otro conductor, por lo que Rodrigo intentó perseguir al vehículo para adelantarlo otra vez. En el proceso, perdió el control de su camioneta, chocando contra una barrera y volcando el vehículo. En eso, el cuerpo de Rodrigo fue expulsado del vehículo por no llevar puesto el cinturón de seguridad, lo que le ocasionó la muerte. Además del cantante, Fernando Olmedo también perdió la vida. Los demás acompañantes sobrevivieron.

Hipótesis sobre una muerte que no cierra

Aún hoy persisten dudas sobre aquella fatídica noche y la investigación posterior, inclusive muchos mantienen la sospecha de que el ídolo cordobés fue asesinado deliberadamente. Su camioneta se cruzó con la de Alfredo Pesquera, "un oscuro personaje relacionado a todo tipo de estafas que jamás ha sido investigado en profundidad", según se sostuvo en su momento.

A partir de allí, surgieron varias incógnitas sobre el accidente y se tejieron hipótesis acerca de qué lo había provocado.

Se mencionó el tema de las drogas como primera gran pregunta, ya que se sabía que Rodrigo consumía drogas desde hacía al menos seis años antes de fallecer. Sobre esa noche, aún no se sabe qué contenía la bolsa que su manager, José Luis Gozalo, retiró de su camioneta. También se alude a si hubo o no relación entre el accidente y los disparos de bala y una bomba de gas lacrimógeno que arrojaron esa misma noche en el boliche donde actuó Rodrigo previo a su muerte.

A su vez, se cuestiona sobre las incesantes llamadas amenazantes que recibieron el cuartetero y su manager ese mismo día y los anteriores. Incluso, se pregunta por qué no se profundizaron los dichos de dos empleados del boliche Escándalo, que aseguraron haber visto a Alfredo Pesquera esa misma noche en el local bailable.

Al respecto, se especuló con que los hermanos Kirovsky querían "castigar" al Potro por eludir el contrato discográfico con ellos, ya que Rodrigo había decidido, días antes de fallecer, romper vínculos con Magenta por sentir que lo estaban explotando al pagarle sólo el 1% del 85% de las ventas que realizaba a través de sus discos.