Argentina tiene la peor tendencia mundial en generación de empleos

La falta de certezas jurídicas sigue siendo el gran obstáculo para que las empresas decidan invertir en el país.
sábado 15 de junio de 2024
DESAFIO. La posición de Argentina en el ranking mundial de expectativas de generación de empleo representa un llamado de atención para la gestión Milei.
DESAFIO. La posición de Argentina en el ranking mundial de expectativas de generación de empleo representa un llamado de atención para la gestión Milei.

El mercado laboral privado acumula siete meses consecutivos de caída del empleo registrado en la Argentina, lo que llevó a que se pasara de un récord en la cantidad total de asalariados en agosto 2023 a la pérdida de más de 80 mil puestos de trabajo en los siete meses siguientes.

De allí surgen varias incógnitas, como si se extenderá la tendencia negativa y si la economía será capaz de responder con suficiente fuerza en el segundo semestre para recuperar todos los empleos caídos, según los pronósticos del Relevamiento de Expectativas de Mercado que hace el Banco Central de la República Argentina.

ManpowerGroup presentó los resultados de la Encuesta de Expectativas de Empleo correspondiente al tercer trimestre de 2024, que refiere al período de julio a septiembre. Los datos fueron obtenidos tras relevar a más de 700 empleadores argentinos, quienes reportaron una Expectativa Neta de Empleo (ENE) de aumento de 3% de los consultados, demostrando un aumento de 2 puntos porcentuales en la comparación trimestral y sin cambios en la interanual.

El resultado surge de la diferencia entre las empresas que planean aumentar su plantilla de personal (36%) y las que esperan reducir su plantilla (33%). Si bien el valor es positivo, se trata en realidad de una situación muy modesta.

Luis Guastini, presidente de ManpowerGroup Argentina y director de Talent Solutions para Latinoamérica, explicó que, en comparación con otros países de la región, la expectativa de contratación en Argentina se mantiene virtualmente estancada.

“Llevamos casi dos años con Expectativa Neta de Empleo muy baja y ocupando los últimos lugares del ranking mundial de expectativas de empleo”, aseguró.

“Hace un año que la Argentina está perdiendo una oportunidad de oro de atracción de inversiones que sí la están captando los empresarios de otros países. El factor decisivo para que una empresa invierta en Argentina no se basa necesariamente en el costo laboral, sino en la seguridad jurídica. Es muy difícil atraer inversiones cuando la legislación no es clara y hay altos niveles de conflictividad laboral”, comentó.

Insguridad jurídica y la industria del juicio laboral

“Cuando los potenciales inversores piensan en invertir en Argentina buscan disponibilidad de talentos y seguridad jurídica. En el primer punto Argentina es buena candidata, pero en el segundo no. Pesa mucho el hecho de que no se puede saber con anticipación cuál es el costo de los despidos”, insistió el experto.

Actualmente el país ocupa el último lugar del ranking, junto con Rumania. Muy lejos están otros de la región, como Brasil (27%) y Colombia (20%), en todos los casos de saldo neto de las empresas relevada.

El resultado concuerda con el obtenido por la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL) de la Secretaría de Trabajo de la Nación. El relevamiento oficial en marzo detectó que para los próximos meses apenas 4,3% de las empresas planeaba aumentar su dotación de personal, frente a 94,1% que no pronosticaba mantenerla y apenas 1,7% disminuirla. De ahí surge un saldo de respuesta positiva de 2,6% de los casos.

Es importante aclarar que la EIL se realiza en función de las expectativas de empresas de más de 10 de trabajadores, por lo que deja de lado a todo el universo micropyme que sí contempla el estudio de Manpower, en el que se producen rotaciones de personal constantes.

En cinco de las nueve actividades económicas relevadas por la consultora s los empleadores esperan incrementar sus nóminas durante el tercer trimestre de 2024. El sector de Sanidad y Ciencias de la Vida lidera esta tendencia, con una ENE de 29%, seguido por Tecnología de la Información, con 20% y Finanzas y Real Estate, con 17 por ciento.

Mientras que quienes reportan las expectativas de contratación más débiles son Bienes y Servicios de Consumo, con una ENE de 1%, seguido por Transporte, Logística y Automoción e Industrias y Materiales, que reportaron expectativas de contratación nulas.

En comparación con el segundo trimestre del 2024, las expectativas de contratación se fortalecen en cinco de los nueve sectores industriales relevados. El mayor incremento es reportado por Sanidad y Ciencias de la Vida, revelando un aumento de 43 puntos porcentuales, seguido por Energía y Servicios Públicos, con un crecimiento de 15 puntos.

En la comparación interanual, las expectativas también se fortalecen en cinco de las nueve actividades económicas. El aumento más significativo se observa en Finanzas y Real Estate y Sanidad y Ciencias de la Vida, con 26 y 24 puntos porcentuales respectivamente.

Señales de recuperación insuficientes

Para Jorge Day, economista del Ieral (Fundación Mediterránea), los resultados que se observan a nivel sectorial en términos de empleo se explican por lo que está sucediendo a nivel macroeconómico. “Por un lado estamos en una situación de recesión. Algunos indicadores de abril mostraron algún indicio de recuperación, pero la economía aún sigue muy por debajo de lo que fue unos meses atrás. Las ventas están muy bajas y las empresas no encuentran sentido a contratar más personal”, comentó.

“Ahora bien, si uno observa las estadísticas históricas, encuentra que los sectores que más contratan son comercio, industria y construcción, que son justamente los que peores resultados mostraron en la encuesta de expectativas”, analizó Day.

“El comercio demanda menos trabajadores porque las ventas están cayendo con fuerza, debido a la pérdida del poder adquisitivo de los salarios. En la industria hay todo un dilema, porque hay una buena parte de las empresas que son sustitutas de importaciones, por lo que dependen de cómo está el mercado interno -cayó- y a la vez tienen más competencia del exterior. No pasa en el rubro de alimentos, pero sí en otros rubros, como el de indumentaria. Hay mucha gente que incluso las cruza la frontera para comprar ropa y otros insumos fuera del país”, dijo el economista del Ieral.

“En lo que respecta a la construcción, está claro que la mayor parte de la baja del empleo y de las expectativas de contratación viene por el lado del cese de la obra pública por parte del Gobierno nacional. En la parte privada, en tanto, se está viendo un aumento del costo de construcción a valor blue. Sin crédito y con costos tan alto, es poco lo que se está moviendo”, agregó Jorge Day.

Luis Guastini agregó que a nivel regional también se encuentran grandes diferencias en la Expectativa Neta de Empleo, debido a la composición de la matriz productiva de cada zona del país.

En cinco de las seis regiones del país encuestadas, los empleadores esperan aumentar sus nóminas durante el tercer trimestre del 2024. La región de Cuyo lidera esta tendencia, con una ENE de 15%, seguida por el Noreste Argentino (NEA), con 12%; mientras que la Pampeana arroja las expectativas de contratación más débiles, revelando una caída de 4 por ciento.

“En comparación con el período relevado anteriormente, los resultados de la Encuesta indican que las intenciones de contratación aumentan en cinco de las seis regiones. La Patagonia lidera esta tendencia con un incremento de 20 puntos porcentuales, seguido de Cuyo, con una mejora de 15 puntos. Por otro lado, la región Pampeana muestra un decrecimiento de 3 puntos porcentuales”, resaltó Gusatini.

En la comparación interanual, las expectativas de contratación se fortalecen en tres de las seis regiones. El aumento más significativo se observa en la Patagonia con 19 puntos porcentuales, seguido por la región de Cuyo con 15 puntos.

Según un estudio de GhidiniRodil, la demanda laboral de perfiles ejecutivos se está desacelerando desde el segundo semestre del 2023, generando así una caída acumulada del 13% en la cantidad de puestos ejecutivos cubiertos en los primeros 5 meses de ese año.

En 2024 esa caída se ve un poco aminorada, ya que bajó del 27% al 13%, pero a pesar de eso la tendencia es que la demanda sigue desacelerándose, alcanzaría su piso en junio.

También los datos de la EIL de trabajo muestran una contracción de la búsqueda de personal capacitado. Si bien la encuesta no hace una discriminación por cargo jerárquico, sí exhibe la diferencia en la tasa de entrada según la calificación de los puestos vacantes.

Así, se observa que la tasa de entrada más baja (1,9%) corresponde a los profesionales -disminuyó significativamente en relación al año anterior, cuando era de 3,2%-. Es algo mejor la intención de contratación de personal de técnicos (3,1%), operativos (2,5%) y sobre todo “personal no calificado” (4,2 por ciento).

“Consecuencia de esta realidad, se espera que el dato desocupación del Indec empiece a reflejar este cambio de tendencia, con un incremento en la tasa de desempleo por arriba del 5,7%. Estimamos que la desocupación en el primer trimestre del 2024 debería empezar a subir. La proyección nos indica que, para fines de este año, el índice de desocupación debería estar entre el 7% u 8% de la oferta laboral”, comentaron desde GhidiniRodil. /Infobae