Mitos y verdades sobre el ejercicio físico y la salud

Cuándo estirar. ¿Correr puede perjudicarnos? La bañera de agua helada y la inflamación luego de entrenar.
domingo 16 de junio de 2024
ENTRENAMIENTO Y SALUD. La práctica deportiva se llenó de consejos erróneos que proliferan en las redes, postulados por influencers que saben mucho de viralización pero muy poco sobre medicina deportiva.
ENTRENAMIENTO Y SALUD. La práctica deportiva se llenó de consejos erróneos que proliferan en las redes, postulados por influencers que saben mucho de viralización pero muy poco sobre medicina deportiva.

La actividad física es esencial para una vida saludable, pero existen muchos mitos que pueden perjudicar más que ayudar.

Especialistas del ámbito del ejercicio han trabajado arduamente para desmentir estas creencias populares y ofrecer consejos basados en evidencia científica.

Numerosas ideas erróneas sobre la actividad física siguen vigentes, en parte, gracias a la difusión de influencers y gimnasios que comparten conocimientos no siempre fundamentados.

Estirar: antes o después

Una creencia muy extendida es que estirar antes de hacer ejercicio previene lesiones.

Sin embargo, investigaciones recientes han demostrado que esto no solo es ineficaz, sino que puede ser perjudicial. Los expertos ahora recomiendan un calentamiento dinámico, que implica movimientos activos para preparar los músculos.

Otro mito común es que levantar pesas pesadas es esencial para ganar fuerza. No obstante, estudios han demostrado que levantar pesas más livianas con muchas repeticiones puede ser igual de efectivo.

Este enfoque puede ser más accesible para personas que se inician en el entrenamiento de fuerza y buscan resultados sin el riesgo de lesiones.

Correr suma, no resta

La idea de que correr aumenta el riesgo de osteoartritis también ha sido desmentida.

De hecho, correr puede proteger las rodillas contra esta enfermedad, siempre que se haga de manera adecuada.

No moverse es uno de los principales factores de riesgo para desarrollar osteoartritis, junto con la edad, el peso y la genética.

Para aquellos que creen que caminar es suficiente para mantenerse en forma, no es tan así, a partir de los 30 años, es crucial incorporar entrenamiento de fuerza.

El mito de la bañera y la infoamación

Sumergirse en una bañera helada después de un entrenamiento intenso ha sido promocionado como una forma de reducir la inflamación y prevenir lesiones.

La inflamación útil que se genera tras el ejercicio ayuda a fortalecer los músculos a medida que el cuerpo se recupera.

Es fundamental basar nuestras rutinas de ejercicio en evidencia científica y no en creencias populares.

Consultar a especialistas y mantenerse informado puede hacer la diferencia entre un entrenamiento efectivo y uno perjudicial. /MDZOL